Calendario de Adviento 2024

El Adviento es el tiempo de preparación para la Navidad

 

Domingo - 1 de diciembre de 2024
Primer domingo de Adviento

Se enciende la primera vela de la corona de Adviento


Lectura del libro del Apocalipsis (22, 4-5): “Verán al Señor cara a cara, y llevarán su nombre en la frente. Ya no habrá más noche, ni necesitarán luz de lámpara o del sol, porque el Señor Dios irradiará luz sobre ellos, y reinarán por los siglos de los siglos”.Palabra de Dios.
Encendemos una vela color morado.

1-vela
Guía: Encendemos, Señor, esta luz, como aquel que enciende su lámpara para salir en la noche al encuentro del amigo que ya viene. En esta primera semana de Adviento queremos levantarnos para esperarte preparados, para recibirte con alegría. Muchas sombras nos envuelven. Muchos halagos nos adormecen.
Queremos estar despiertos y vigilantes, porque tú traes la luz más clara, la paz más profunda y la alegría más verdadera. ¡Ven, Señor Jesús!. ¡Ven, Señor Jesús!
Oración a la Santísima Virgen:
Salve, Reina de los cielos y Señora de los ángeles; salve raiz; salve puerta, que dio paso a nuestra luz.
Alégrate, virgen gloriosa, entre todas la más bella; salve, oh hermosa doncella, ruega a Cristo por nosotros.Amén .
(Ahora rezamos la «Oración final para todos los días»)

Domingo - 8 de diciembre de 2024
Segundo domingo de Adviento

Se enciende la segunda vela de la corona de Adviento


Lectura de la Segunda carta de San Pedro (3,13-14): “Nosotros esperamos, según la promesa de Dios, cielos nuevos y tierra nueva, un mundo en que reinará la justicia. Por eso, queridos hermanos, durante esta espera, esfuércense para que Dios los halle sin mancha ni culpa, viviendo en paz». Palabra de Dios.
Encendemos dos velas color morado.
2-velas
Guía: Los profetas mantenían encendida la esperanza de Israel. Nosotros, como un símbolo, encendemos estas dos velas. El viejo tronco está rebrotando se estremece porque Dios se ha sembrado en nuestra carne…
Que cada uno de nosotros, Señor, te abra su vida para que brotes, para que florezcas, para que nazcas y mantengas en nuestro corazón encendida la esperanza. ¡Ven pronto, Señor! ¡Ven, Salvador!
Oración a la Santísima Virgen:
Madre del Redentor, Virgen fecunda,puerta del cielo siempre abierta,estrella del mar, ven a librar al pueblo que tropieza y se quiere levantar.
Ante la admiración del cielo y tierra, engendraste a tu Santo Creador,y permaneces siempre virgen. Recibe el saludo del Ángel Gabriel,y ten piedad de nosotros, pecadores. Amén.
(Ahora rezamos la «Oración final para todos los días»)

Domingo - 15 de diciembre de 2024
Tercer domingo de Adviento

Se enciende la tercera vela de la corona de Adviento


Lectura de la Primera carta a los Tesalonicenses (5,23): “Que el propio Dios de la paz los santifique, llevándolos a la perfección. Guárdense enteramente, sin mancha, en todo su espíritu, su alma y su cuerpo, hasta la venida de Cristo Jesús, Nuestro Señor». Palabra de Dios.
Encendemos dos velas color morado y una rosada.
3-velas
Guía: En las tinieblas se encendió una luz, en el desierto clamó una voz. Se anuncia la buena noticia: ¡El Señor va a llegar! ¡Preparen sus caminos, porque ya se acerca! Adornen su alma como una novia se engalana el día de su boda. ¡Ya llega el mensajero!. Juan Bautista no es la luz, sino el que nos anuncia la luz.
Cuando encendemos estas tres velas cada uno de nosotros quiere ser antorcha tuya para que brilles en el mundo entero. ¡Ven, Señor a salvarnos, envuélvenos en tu luz, y enciéndenos en tu amor!

Oración a la Santísima Virgen:
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti clamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh, clementísima, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María!

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas y gracias de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.
(Ahora rezamos la «Oración final para todos los días»)

Domingo 22 de diciembre de 2024
Cuarto domingo de Adviento

Se enciende la cuarta vela de la corona de Adviento


Lectura de la primera carta de San Pedro (5,8-9): “Sed sobrios, estad despiertos, que vuestro enemigo, el diablo, como león rugiente, ronda buscando a quién devorar; resistidle firmes en la fe». Palabra de Dios.
Lectura de la primera carta de San Pablo a los Tesalonisenses (5,23): ““Que el mismo Dios de la paz os consagre totalmente, y que todo vuestro espíritu, alma y cuerpo, sea custodiado sin reproche hasta la venida de Nuestro Señor Jesucristo». Palabra de Dios.
Guía: ¡Ven, Señor, y no tardes!
Todos: Perdona los pecados de tu pueblo
Encendemos las cuatro velas.
4-velas

Guía: Bendigamos al Señor
Todos: Demos gracias a Dios

Lectura del Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según San Lucas (2:6-7): “Y sucedió que, mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento, y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el alojamiento». Palabra de Dios.
Guía: La Virgen y San José, con su fe, esperanza y caridad salen victoriosos en la prueba. No hay rechazo, ni frío, ni oscuridad ni incomodidad que les pueda separar del amor de Cristo que nace. Ellos son los benditos de Dios que le reciben. Dios no encuentra lugar mejor que aquel pesebre, porque allí estaba el amor inmaculado que lo recibe. Nos unimos a La Virgen y San José con un sincero deseo de renunciar a todo lo que impide que Jesús nazca en nuestro corazón.

Oración a la Santísima Virgen:
Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios; no desprecies las suplicas que te dirigimos en nuestras necesidades; antes bien, líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita. Amén.

Miércoles, 25 de diciembre de 2024 - Navidad