Conversión del Judío Alfonso Ratisbona

(Roma, 1842 )

En la iglesia de San Andreas delle Fratte, de Roma

El judío y la Medalla Milagrosa

Muchas historias se cuentan acerca de los efectos de la medalla. Una muy conocida es la de Alphonso Tobie Ratisbonne, un judío de acaudalada cuna. El era ateo y había renunciado a su religión. El recibía el desprecio de su hermano, que era Católico, y quien más tarde se ordenó como sacerdote. Alphonso odiaba a la Iglesia y el clero. En 1842 Ratisbonne se cruzó con el Barón de Bussiéres, un francés, que había sido educado en la fé Protestante, pero que luego se había convertido al Catolicismo. De Bussiéres creía que su misión era la de convertir al Catolicismo a todos los no-creyentes con los que se cruzara. El y Ratisbonne se hicieron amigos, pero las blasfemias y sarcasmos de Ratisbonne lo irritaban terriblemente. El Barón hizo una apuesta con Ratisbonne desafiándolo a que usara la Medalla Milagrosa pero además el Barón le pidió que rezara una oración específica todos los días. Esto enojó mucho a Ratisbonne, pero el Barón insistió. Ratisbonne se puso la medalla al cuello y burlonamente exclamó : “Ahora soy un Católico“.

Un día cuando el Barón estaba preparando el funeral de un amigo en la basílica de Sant’Andrea delle Fratte, en Roma, le pidió a Ratisbonne que lo esperara en la iglesia. Cuando el Barón volvió a la iglesia se encontró con que Ratisbonne estaba de rodillas y orando . Esta imágen lo conmovió hasta las lágrimas.

En palabras de Ratisbonne: “ Apenas entré en la iglesia cuando una gran confusión se apoderó de mi. Cuando miré hacia arriba toda la iglesia habia desaparecido, solamente la capilla estaba brillantemente iluminada y entre lo rayos de luz, parada sobre el altar, majestuosa y en total esplendor estaba la Santísima Virgen Maria, exactamente tal como aparece en la Medalla Milagrosa. Una fuerza irresistible me llevó hacía ella. Ella me pidió que me arrodillara. Ella no dijo nada, pero yo lo entendí todo “.

Ratisbonne fue bautizado como Católico, y luego tomó su Primera Comunión. En 1847 se hizo sacerdote de una religión que previamente había despreciado. Fue a Tierra Santa como jesuita y en 1855 fundó el Convento de de Nuestra Señora de Sión.

Murió allí en 1844. Ratisbonne trató de conocer a Catherine Labouré, pero nunca lo logró, ya que la Hermana estaba aislada del mundo exterior.